HERMANO LLEGÓ A LA ESCENA Y LA RECONOCIÓ.
Luego de casi seis horas de diligencias esta tarde fueron retirados los cadáveres del abogado y ex policía Lizandro Ordóñez Villalba (52) y la joven Flora Cano Laura (29), de quien en un principio no se sabía su identidad. Ambos yacían inertes al interior de la oficina 313 del centro comercial San Andrés ubicado en la calle del mismo nombre. El varón estaba en el piso, mientras que la mujer sentada y muy cerca una pistola. El infortunado era buscado por su familia desde el último fin de semana y está mañana fue encontrado por familiares quienes luego llamaron a la policía. Durante la mañana y tarde estuvieron familiares del abogado, más no de la mujer, hasta que llegó un joven que la reconoció. Él estaba desconcertado al hallarse solo.


