La Sociedad de Beneficencia Pública de Cusco administra los cementerios de La Almudena y San José de Huancaro. En este último camposanto, las osamentas de más de cinco mil nichos, que tienen 30 años en el olvido, irían a parar a la fosa común, en caso que los familiares no reclamen dichos restos.

Mediante un comunicado, la entidad alertó de que los esqueletosserán confinados al pabellón de San Luis, pues muchos no cumplieron con cancelar el periodo de estadía de sus deudos.
El subgerente de Servicios Funerarios, Jersón Huamán, afirmó que, de acuerdo con el Decreto Supremo 03-94-SA, los promotores de los cementerios están en la obligación de informar con tres meses de anticipación la culminación del contrato por servicio de nichos. Pasado ese tiempo, la Beneficencia está en la facultad de enviar los restos no reclamados a la fosa común o al crematorio.
“Pedimos a la colectividad que pueda ponerse al corriente, pues, una vez enviados a la fosa, es difícil que los restos puedan ser identificados”, señaló el funcionario.
De otro lado, se anunció el inicio de los trabajos de desinfección y desinsectación en el campo santo de Huancaro, con la finalidad de controlar posibles focos infecciosos que suelen formarse en estos centros mortuorios.
Fuente: La Republica
